Un proceso estructurado y transparente para traducir documentación inmobiliaria con peso legal y comercial real.
El flujo se adapta a la complejidad y urgencia del documento, pero las etapas centrales son consistentes en todos los proyectos.
Usted envía el documento o los documentos que requieren traducción junto con el contexto del proyecto: quiénes son las partes, qué regula el documento y qué par de idiomas se necesita. Ese contexto orienta cada decisión posterior.
Revisamos el documento según tipo, complejidad técnica, terminología sectorial específica y cualquier área que pueda requerir aclaración antes de iniciar la traducción. En proyectos con múltiples documentos, evaluamos el conjunto completo para identificar terminología compartida que debe ser consistente en todos ellos.
Confirmamos con usted el alcance del proyecto: qué se traducirá, el formato de entrega, el plazo y cualquier requisito específico, como mantener el formato original o incluir notas terminológicas junto con la traducción.
Para contratos y documentos regulatorios, identificamos los términos definidos clave y la terminología técnica antes de comenzar. Cuando un término tiene varias traducciones posibles, confirmamos la opción preferida con usted o con su equipo legal. Este paso previene ciclos de revisión posteriores.
El documento se traduce con atención a la estructura legal, la numeración de cláusulas, las referencias cruzadas y las convenciones del idioma de destino. La adaptación implica que el documento se lea como si hubiera sido redactado en ese idioma, no como una versión traducida de un documento extranjero.
Una segunda revisión verifica la consistencia terminológica a lo largo del documento, la exactitud en el uso de términos definidos, la completitud de todas las secciones y la fidelidad de formato respecto al original.
El documento traducido se entrega en el formato acordado. Permanecemos disponibles para consultas sobre decisiones de traducción específicas después de la entrega.
Cuando una transacción involucra varios documentos, los tratamos como un conjunto. La terminología establecida en el contrato principal se mantiene en los acuerdos accesorios, anexos y correspondencia. La consistencia entre un conjunto de documentos es tan importante como la exactitud dentro de cada uno.
Las tres direcciones de idioma están cubiertas. Cada par tiene sus propias convenciones terminológicas y requisitos de contexto legal.
Documentos inmobiliarios chilenos traducidos para socios, inversionistas o prestamistas de habla inglesa. Incluye adaptación de conceptos legales chilenos para jurisdicciones de common law cuando corresponde.
Documentación preparada para contrapartes brasileñas o portuguesas. Los falsos cognados entre español y portugués son un riesgo particular en textos legales y se manejan con especial cuidado.
Documentos extranjeros traducidos al español para presentaciones regulatorias chilenas, socios locales o uso interno del equipo de desarrollo en Chile.